Y entonces un día te toca dar clase. Solo ante el peligro como Gary Cooper delante de una tropa entera de niños. Y es en ese instante cuando comprendes que tienes que hacer algo para ganarte a todos esos pequeños cerebros pensantes. Muchos recordamos en ese momento las ya viejas advertencias de los profesores de la universidad: “Debéis motivar al alumno”. Hoy en primicia primiciosa os mostramos hasta dónde puede llegar el ingenio de una alumna para convertir un tema en principio arduo y tedioso, en algo llamativo para los alumnos.
Hablamos con Sofía Herrero San Antonio, alumna de 3º de Educación Musical. A ella le ocurrió que en el periodo de prácticas se vio ante el problema de cómo explicar las familias de instrumentos musicales. En su afán de innovación, descubrió una solución original para completar su objetivo. Desarrolló un maravilloso juego hecho con sus propias manos.
Las preguntas de la casilla de regalo pueden ser sobre el nombre de los instrumentos, la familia a la que pertenecen o incluso escuchar una audición para tratar de reconocer el instrumento.
Como vemos, existen estudiantes de magisterio como Sofía que saben perfectamente cómo hay que motivar a los alumnos. Cómo hacer que el entretenimiento, el juego y el saber se junten en el aula. ¿Y tú? ¿Cuál es el método más imaginativo y original que has utilizado? Nos interesa conocerlo. Escribenos a:
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